¿Está en juego el futuro del Banco Interamericano de Desarrollo?

Iuliia Vashchenko
Iuliia Vashchenko
Ph.D. en Ciencias Políticas,
La Paz, Bolivia

En medio de las preocupaciones de un empeoramiento de la crisis económica debido a las consecuencias negativas de la pandemia del coronavirus COVID-19 y las restricciones forzadas, los gobiernos de todo el mundo han comenzado a tomar medidas sin precedentes para apoyar la economía y mantener el empleo. En las difíciles condiciones actuales, la nueva candidatura para el cargo de Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo nuevamente dividió a América Latina en dos “campos”. ¿Qué se convirtió en el “nudo” de las contradicciones regionales esta vez?

Hoy, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, ingles – Inter-American Development Bank, IDB) es la mayor fuente de financiamiento para el desarrollo de América Latina y el Caribe. Fundada en 1959, la organización financiera internacional que apoya en el desarrollo socioeconómico y los procesos de integración de la región mediante préstamos a gobiernos e instituciones estatales, incluyendo y las corporaciones.

En 1890, en la primera Conferencia Panamericana, en el curso de iniciativas para crear un sistema interamericano, se propuso por primera vez la idea de una institución financiera especial para el desarrollo de América Latina. Sin embargo, durante mucho tiempo estos esfuerzos no pudieron encontrar una implementación práctica. En 1959, el Banco fue creado por iniciativa del Presidente de Brasil, Juscelino Kubitschek (port. – Juscelino Kubitschek de Oliveira), un conocido reformador de la economía brasileña, sobre el principio de una sociedad anónima de 19 Estados americanos. Más tarde, los Estados no americanos se convirtieron en otros accionistas de la organización. En la actualidad, 48 Estados con diferentes estatutos son accionistas del BID, de los cuales 26 Estados miembros del Banco son elegibles para recibir un préstamo, es decir, son países prestatarios.

El BID otorga préstamos a los gobiernos de los Estados miembros del Banco en términos comerciales estándar. Al mismo tiempo, la organización tiene la condición de prestamista preferencial, lo que significa que el prestatario debe devolver los fondos primero a esta institución y luego a todos los demás bancos comerciales. Los fondos financieros utilizados para proporcionar préstamos se incrementan mediante la recaudación de fondos de la venta de bonos a inversores institucionales. Las áreas prioritarias de financiamiento son los programas educativos, el alivio de la pobreza, el cambio climático y la sostenibilidad ambiental, el problema de los recursos hídricos, así como los proyectos de infraestructura.

El Banco Interamericano de Desarrollo está coordinado por una Comisión de Gobernadores de 48 miembros, que se reúne regularmente una vez al año para abordar cuestiones estratégicas. El BID está encabezado por el Presidente, quien es elegido por un período de 5 años con derecho a reelección. Hasta la fecha, los representantes de los países latinoamericanos siempre han ocupado este cargo. Como muchos investigadores creen, esto es parte del éxito de esta institución, que, a diferencia del Banco Mundial y el FMI, está mucho más cerca de las realidades de la región.

Por primera vez en los 61 años de la historia de organización, el 16 de junio, los Estados Unidos nominaron a su propio candidato para Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. Fue uno de los asesores más cercanos de Donald Trump (ingles – Donald John Trump), actual Director para Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone (inglés – Mauricio Claver-Carone).

Mauricio Claver-Carone (44 años) es conocido por sus duras críticas al “restablecimiento” de las relaciones entre Washington y La Habana que inició el ex Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama (ingles – Barack Hussein Obama II). Además, mostró una actitud abiertamente hostil hacia el líder venezolano Nicolás Maduro (Nicolás Maduro Moros), indicando que la primera persona en recibir su candidatura para la presidencia del BID fue Juan Guaidó (Juan Gerardo Guaidó Márquez). Claver-Carone se desempeñó como Representante de los Estados Unidos ante el Fondo Monetario Internacional, Asesor Principal del Subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y como abogado asesor en la Oficina del Contralor de la Moneda del Departamento del Tesoro. Desde 2018, se ha desempeñado como Director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, así como encargado de la región de América Latina y el Caribe de la Casa Blanca.

La semana pasada, después de que Claver-Carone fue nominado como Presidente del BID, el periódico español “El País” publicó una declaración conjunta de cinco ex presidentes de países latinoamericanos (Juan Manuel Santos de Colombia; Fernando Henrique Cardoso de Brasil; Ricardo Lagos de Chile; Julio María Sanguinetti de Uruguay y Ernesto Zedillo de México) en los que expresaron su desacuerdo con la propuesta de Trump. Ex líderes pidieron a otros Estados miembros del BID que se opongan a las acciones de Washington. Otros políticos que no apoyaron a la Casa Blanca son Laura Chinchilla (Laura Chinchilla Miranda), ex Presidenta de Costa Rica, y el Secretario de Asuntos Estratégicos del Presidente argentino, Alberto Fernández, Gustavo Beliz (Gustavo Osvaldo Beliz). Según el Gobierno de los Estados Unidos, hasta la fecha, la candidatura de Claver-Carone para la Presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo ya recibió el apoyo de 15 países miembros de la organización.

Las elecciones de un nuevo Presidente del BID estaban previstas para la Asamblea anual de la organización, que se celebraría en Barranquilla (Colombia), pero debido al brote de la pandemia de COVID-19 en la región, la fecha se pospuso tentativamente hasta septiembre. Hay tres tipos de Estados miembros del BID con diferentes “capital social y derecho de voto”: “miembros prestatarios” (aquellos que toman prestamos del BID, casi todos los países del continente), que representan en conjunto el 50.015% de los votos; “países no prestatarios de la región”, estos incluyen Canadá y los Estados Unidos, que poseen el 34.07% de los votos; así como “países no regionales que no son prestatarios” (de diferentes partes del mundo, principalmente de Europa y Asia), representan el 15.979%. Cabe señalar que para tomar la Presidencia, el candidato debe recibir el apoyo de la gran mayoría de los países y el derecho de voto de cada uno de ellos. Los Estados Unidos poseen el 30% de los votos, Argentina y Brasil – 11% cada uno, la UE – 10%, México – 7%, Japón – 5%, y Venezuela y Canadá – 4% cada uno.

En el contexto de la pandemia de coronavirus en América Latina y las inminentes graves consecuencias socioeconómicas, el Banco Interamericano de Desarrollo es uno de los instrumentos clave que puede influir en el desarrollo futuro de los países de la región. Hoy, los principales opositores al candidato propuesto por Washington para Presidente del BID enfatizan que esta organización fue diseñada originalmente para mantener un equilibrio entre los Estados. Para resumir, se debe recordar que el Presidente de los EE. UU., Dwight David Eisenhower, en su discurso ante la ONU en agosto de 1958 señaló que para que esta institución tenga éxito, la función de su liderazgo debe pertenecer a los países latinoamericanos. Los próximos meses mostrarán si la Casa Blanca puede asegurar el apoyo necesario, sin embargo, ya está muy claro hoy que la confrontación volverá ser grave, especialmente hará sus propias correcciones la lucha contra el enemigo común en forma del peligroso virus COVID-19.

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