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La Reunión de Morales y Macri: complementariedad contra controversia

La visita del Presidente boliviano, Evo Morales, a la capital argentina esta semana se fue sin los argumentos de sus críticos locales y regionales que acusan al líder boliviano de aislar a Bolivia en la comunidad latinoamericana. ¿En qué estuvieron de acuerdo los jefes de los dos países? ¿Qué impulso dará la reunión de los dos líderes latinoamericanos de la interacción boliviano-argentina?

El 22 de abril Evo Morales (Juan Evo Morales Ayma) comenzó su visita oficial a Argentina. Uno de los líderes de las fuerzas de “izquierda” regionales se reunió con el Presidente argentino del campo de “derecha”, Mauricio Macri, principalmente para discutir una serie de acuerdos sobre cooperación económica y tecnológica. A medida que la crisis venezolana profundizó las diferencias entre los jefes de los países de América del Sur, esta visita fue el primer encuentro personal entre Morales, un aliado firme del Presidente venezolano Nicolás Maduro (Nicolás Maduro Moros), y Macri, uno de los partidarios del cambio del Gobierno oficial en Caracas.

Según varios analistas políticos, la visita de Morales a Argentina fue una acción muy significativa, porque esta reunión demostró la capacidad de mantener relaciones interestatales fuera de las diferencias políticas e ideológicas. Además, al menos públicamente, en el marco de la reunión de Morales y Macri, los temas relacionados con los actores de la política internacional, respecto de los cuales ambos líderes ocupan diferentes posiciones, no fueron abordados. Los principales puntos de la agenda se dirigieron al desarrollo de la cooperación boliviano-argentina en los campos de la economía, la energía, la salud y la cooperación científica y tecnológica.

 “Al margen” de la reunión del 22 de abril, Morales y Macri no discutieron la situación actual en Venezuela y los problemas que afectan los procesos de integración regional, como la crisis de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) y el surgimiento de una nueva asociación PROSUR (Foro para el Progreso de América del Sur). Las posiciones de los jefes de ambos Estados sobre estos temas son bien conocidas, y fueron capaces de concentrarse hábilmente solo en intereses coincidentes, como si hablaran de “negocios fuera de la coyuntura”.

Mauricio Macri confirmó la voluntad de Argentina de continuar comprar gas natural y electricidad bolivianos hasta fines de 2026. Este contrato será posteriormente renovable. Otro elemento de los acuerdos alcanzados durante la visita en el sector de la energía fue un acuerdo sobre la apertura de “puertas argentinas” para los inversionistas bolivianos en el sector del gas. En la declaración conjunta, Morales y Macri señalaron que finalmente habían resuelto sus largas disputas sobre el gas natural y sentaron las bases para la integración energética, que incluiría la exportación conjunta de gas natural licuado a escala regional. El Ministro de Energía de Argentina, Gustavo Lopetegui  dijo que en dos semanas y dos reuniones para que los Gobiernos acordaran una solución al problema, que cada año se hacía cada vez más complejo. Como resultado, se firmó el Protocolo adicional al Contrato para la exportación de gas natural de Bolivia a Argentina y el Memorándum de entendimiento sobre varios proyectos de integración energética.

El tan esperado Protocolo adicional para la exportación de gas natural de Bolivia implica un cambio en los volúmenes fijados en el Contrato válido hasta 2026. El contenido del documento establece nuevos mínimos de gas para Argentina, que variarán entre 11 millones de metros cúbicos por día (mkd) durante siete meses “cálidos” y el tamaño de 16 a 18 mkkd en el período de cinco meses “fríos”.

El Ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Luis Sánchez (Luis Alberto Sánchez Fernández), señaló que gracias a este Acuerdo, las partes pudieron aumentar el precio de exportación de 10 millones de pies cúbicos por día (según el precio internacional del gas) y llegar a un acuerdo sobre una nominación estable que ayudará a cuidar los depósitos y la productividad del campo. Por supuesto, dicho Protocolo permitirá a Bolivia resolver los problemas técnicos y económicos que enfrentó el Estado sudamericano en 2018, cuando la demanda de gas en la región cayó varias veces por debajo del mínimo establecido.

Otro tema importante de la reunión de los líderes de Argentina y Bolivia fue la cooperación en el campo de la salud. El Ministro de Salud de Argentina, Adolfo Rubinstein informó que los dos Presidentes lograron alcanzar acuerdos sobre la cobertura de atención médica para sus ciudadanos no residentes. Además, Rubinstein destacó que los Ministerios de Salud de ambos países “están avanzando en el camino de reunir posibles acuerdos recíprocos entre los dos Estados”. Las delegaciones de Bolivia y Argentina continuarán conduciendo un proceso de negociación sobre los detalles del proyecto de Acuerdo bilateral, que les permitirá atender a ciudadanos extranjeros no residentes relevantes “o con fines turísticos para brindar atención de emergencia u otros servicios médicos costosos”. Las autoridades están finalizando los detalles del Acuerdo marco y se comprometen a proporcionar el proyecto finalizado durante varios meses, lo que permitirá a los ciudadanos bolivianos tener acceso gratuito a la atención médica en Argentina y a los argentinos en Bolivia. Adolfo Rubinstein elogió el trabajo de la Ministra de Salud de Bolivia, Gabriela Montaño (Lilly Gabriela Montaño Viaña) y señaló que el Sistema Único de Salud de Bolivia (SUS), que entró en vigor el 1 de marzo y garantiza un seguro médico gratuito para toda la población, es un gran incentivo para la implementación de Acuerdos bilaterales entre Argentina y Bolivia. Rubinstein recordó que en Argentina el 100% de la población tiene derecho a recibir atención médica gratuita en instituciones públicas, y el hecho de que en Bolivia la situación sea la misma, permitirá y facilitará los acuerdos mutuos que ambos países necesitan.

Resumiendo la visita del líder boliviano a la capital argentina, cabe mencionar que opositores ya han notado la importancia del viaje de Morales para su campaña electoral, programada para coincidir con las elecciones presidenciales que se celebrarán en Bolivia en octubre de este año. De hecho, según las estadísticas oficiales, hay 345,000 bolivianos viviendo en Argentina, lo que representa aproximadamente el 19% del número total de migrantes en el país. Dicha cantidad de votos puede ser decisiva en la votación de octubre, en la que el candidato de la oposición, como muestran las encuestas, literalmente “viene de los talones” del actual Presidente.

La reunión de Morales y Macri ha demostrado una vez más que en las condiciones del mundo multipolar, la cooperación mutuamente beneficiosa entre países “supera” las diferencias ideológicas. Si los países podrán cumplir con los acuerdos alcanzados se mostrará a tiempo. Sin embargo, es bastante obvio que la interacción boliviano-argentina está entrando en una nueva etapa.

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